Una palabra que pensaba nunca utilizar. Un estado al que creía nunca llegar.
Hoy finalmente, soy capaz de decir que me siento feliz. Y lo mejor de todo es que esa felicidad que está en mi, no es a causa de la acción de otra persona... no, esta felicidad es mía. Mía. Proviene de mi, de mis pensamientos, de mis acciones y de mis decisiones.
Nunca me sentí tan completa en toda mi vida.
La verdad es que ese retiro espiritual fue una experiencia inigualable y me sirvió muchísimo.


1 horrocruxes:
Qué bueno que seguís con el blog! pase una sola vez, y no vine nunca más jaja.
ME ALEGRO MUCHO POR TU FELICIDAD. Yo el año pasado hice un retiro y la verdad que me cambió la vida... yo que pensaba que iba a ser una mierda, viste vos...
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