22 sept 2013

Te quiero porque NO somos.

Publicado por Milagros. en domingo, septiembre 22, 2013
La forma en cómo se mueven las hojas cuando el viento arremete contra ellas siempre me hace recordar a lo nuestro. Vos, como el viento, soplando fuerte sin medir las consecuencias, sin pensar que me podía soltar, que podía irme. Yo, tratando con todas mis fuerzas de sostenerme, a veces flaqueaba e incluso otras veces parecía que estaba a punto de quebrarme y caer, pero siempre traté de aguantar.
En algunas situaciones, soplabas calmo, me acompañabas con tu brisa y yo no tenía que hacer ningún esfuerzo, en algunos momentos nos encontrábamos en plena armonía y equilibrio, rebosando de felicidad. Lo nuestro siempre fue así; o estábamos en la cima o nos ahogábamos en lo más hondo. O soplabas con calma o arremetías contra mí. Yo siempre te atajaba, pero mi error fue nunca haberte detenido.
Sospecho que nunca esperaste que algún día la hoja que estaba unida tan firmemente a la rama y que hacía todas sus fuerzas para no separarse se fuera a caer. Supongo que siempre esperaste más de mí de lo que realmente te pude dar. Tus irregularidades embistieron contra mí con su mejor golpe, con el mayor ímpetu, sin embargo no me pude defender, no te pude parar... o no quise hacerlo. En las últimas instancias ya me había dado cuenta de que no íbamos a ser y que la culpa no era más tuya que mía o más mía que tuya, sino que era de los dos. De hecho creo que fue la única cosa que compartimos de manera equilibrada a lo largo de todo el tiempo que estuviste a mi lado.

No obstante, aunque lo nuestro siempre estuvo destinado desde un principio a no ser, aunque en lo más recóndito de mi ser oscilaba el claro presentimiento de que no era para vos ni vos eras para mí, yo te quise. Juro que te quise más que a la rama a la cual abrazaba con todas mis fuerzas. Juro que te quise a pesar de que hayas sido vos quien fue la causa de mi caída. Juro que te quise a pesar de nunca fuimos hechos el uno para el otro, y si pudiera, repetiría este error mil veces aunque tenga el mismo final, porque admito todavía quererte y quizá, sólo quizá me gusta sentir cómo tu brisa me bordea y me hace bailar al compás de la fría ventisca que se abalanza sobre mí y sobre vos.


Lo escribí pensando en vos, porque últimamente estás más raro que nunca, te encuentro distante y no sé qué te pasa. Esto refleja lo que me pasa a mi.

Milagros.

0 horrocruxes:

Publicar un comentario

🍃

 

Mambos Copyright © 2012 Design by Antonia Sundrani Vinte e poucos